“Yo sólo me permito ser amada.”

Técnica 2 - tiempo de lectura: 1 minuto.

En cierta ocasión le preguntaron a Santa Teresa de Jesús cual era el secreto de su oración y ella contestó: “Yo sólo me permito ser amada.”

Esta aseveración refleja un estado de ‘yug’ – unión mística con el Absoluto que se expresa en el tono emocional del amor. En ese estado reconocemos que la fuente del amor está adentro, es nuestra, siempre ha estado allí. Y, para aquellos que creen en Dios, que ese amor puro es la naturaleza misma de lo divino. Existe una manera de contactar esa fuente tal como lo describe el siguiente verso del Vijnana Bhairava Tantra (siglo X, India, sutra 48):

“En el gran alborozo de ver al amado
después de un tiempo largo de ausencia,
el destello del reconocimiento resplandece,
el espacio se carga,
el lazo entre ambos se enciende
y un torrente de deleite se eleva en tu ser.

Encuentra dentro de ti la fuente de ese torrente.
Disuélvete en el lugar donde surge,
una ola fulgurando en un vasto océano de deleite.”

Al explorar el tono emocional del amor, vamos a usar ambas perspectivas, la de encontrar al amado, donde usamos el recuerdo de una experiencia externa, para más adelante dar un salto al amor puro o divino.

Vayamos a la primera:

1. Visualiza la escena.

Recuerda a un ser amado, puede ser una persona o una mascota. Imagina que lo(a) reencuentras después de mucho tiempo. Visualiza la escena, en donde están, qué sucede, qué sientes. Siente en el corazón la emoción del encuentro.

2. Enfócate en su fuente.

Al sentir este amor, enfoca tu atención en el sentimiento mismo. Deja ir la imagen. Entra en el lugar donde está vibrando la emoción. Inhala este amor, exhala este amor. Piérdete en su vibración y permítete sentir el deleite del encuentro con el amor puro en tu corazón.

Practica durante el día: Al igual que al recordar cualquier incidente que te contraiga, tu día se llena de su emoción, al enfocarte en la fuente del amor puedes cultivar la práctica de hacer del amor la emoción más presente en tu día. Dos emociones no caben al mismo tiempo en el corazón. No sientas que no es posible sentir ese amor sólo porque sí. Es cuestión de enfoque. Inténtalo.

¡Me encantará saber tu experiencia y comentarios!

Muchas gracias por tu atención.

Con mucho cariño,

Héctor Vimarsha Campero

Sesiones de coaching y terapia intuitiva: www.alignwithyourcore.com

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Foto por: Alexandre Ayer / Barcroft USA

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Posted 111 weeks ago

RECONOCER, ACEPTAR y SOLTAR

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Técnica 1, paso 3 - tiempo de lectura: 2 minutos.

Bienvenidos a la tercera parte de esta primera técnica para relacionarnos con nuestras emociones de una manera totalmente nueva.

Veamos el tercer paso: Soltar

La verdad es que tanto las emociones contraídas como las de expansión están allí para nuestro bienestar. Unas nos protegen y otras nos expanden. Las emociones de supervivencia o contracción están allí para cuidar de nosotros y evitarnos sentir dolor. En el momento en el que surgen podríamos simplemente reconocerlas, aprender de la situación y dejarlas fluir. Una emoción dura fisiológicamente un máximo de 90 segundos en nuestro sistema. 90 segundos.

El problema es que la mayoría de las veces no las dejamos fluir y se quedan atrapadas. El proceso de quedarse atrapada tiene dos partes:

En primer lugar nos identificamos con ellas y con nuestra interpretación de la situación pues nuestro subconsciente piensa: “La otra persona me trata así porque yo me lo merezco, esto me ocurrió porque yo no soy merecedor de amor, soy feo, tonto, etc.” Y, la revivimos al re-contarnos la historia.

Y, segundo, tenemos también una reacción ante la emoción y la rechazamos o suprimimos. Al hacer esto le estamos diciendo: “Rechazo lo que me estás diciendo. No acepto tu mensaje.” Y, ella no se va a ir hasta que se sienta escuchada y haya cumplido con su misión. La identificación y el juicio las aprisiona en nuestro sistema. Por ello es necesario el tercer paso: soltar.

Aquí va todo el proceso, incluyendo los pasos 1 y 2:

1. RECONOCER: Ofrece tu plena atención a la emoción en el momento en que surge, nómbrala y observa en qué parte del cuerpo está vibrando.

Nos decimos mentalmente: “Estoy sintiendo ____________.” (nombre de la emoción)

2. ACEPTAR: Observa la emoción y acompáñala sin querer que se vaya o se quede. Sin juicio o rechazo.

Nos decimos mentalmente: “Está bien sentir ____________.”

(para ver instrucciones específicas sobre los pasos 1 y 2 ir a: http://www.alignwithyourcore.com/blog.php)

3. SOLTAR: Al estar con la emoción, agradece su presencia por dentro y déjala fluir.

Nos decimos mentalmente: “Está bien dejar(te) ir ____________.”

OJO: la emoción contraída es parte de ti y quiere protegerte, soltar es dejarla fluir con aceptación total. No intentes cambiar algo porque lo odias sino porque lo amas. La naturaleza de la emoción es moverse, fluir, es un elemento liquido. El liquido fluye en un ambiente cálido y templado, no en el frío intenso (suprimir) ni en el calor excesivo (rechazar). Simplemente la dejamos regresar a su esencia al nombrarla, aceptarla y agradecer su presencia en nuestro corazón y en nuestra vida.

Descubre una manera radicalmente nueva de relacionarte con tu cuerpo emocional. Inténtalo. Confía en el poder del amor.

¡Me encantará saber tu experiencia y comentarios!

Muchas gracias por tu atención.

Con mucho cariño,

Héctor Vimarsha Campero

Sesiones de coaching y liberación de bloqueos: www.alignwithyourcore.com

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Posted 112 weeks ago

Del RECONOCIMIENTO a la ACEPTACIÓN

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Técnica 1, paso 2 - tiempo de lectura: 2 minutos.

La vez pasada exploramos el paso del reconocimiento. Vimos cómo, al prestar plena atención a la emoción, sin juzgarla, nos permite restablecernos en el estado de ecuanimidad que está detrás de todo pensamiento y emoción.

La palabra clave aquí es ‘plena’. Plena atención. 

(Si lo deseas puedes regresar a esas instrucciones aquí: https://www.facebook.com/hector.campero/posts/10206900209801017:1)

Vayamos ahora al segundo paso.

2. ACEPTACIÓN PURA

Le estoy llamando aceptación pura y no 'incondicional’ porque después del paso del reconocimiento no estamos trabajando ya con quitar condiciones. Pasamos de la atención plena a la aceptación pura.

Eso significa que prestamos atención a la emoción sin querer que se vaya o que se quede. Sin apego o aversión.

“¿Pero qué no todo el propósito de éstos ejercicios es eliminar las emociones negativas?” No. El propósito es relacionarte con ellas de una manera radicalmente nueva. Sin pensamientos, sin rechazo, dejándola ser lo que es: e-moción.

Los pasos de la Aceptación Pura son:

1. Reconocer la emoción: “Estoy sintiendo___________.” (nombre de la emoción) Localiza en dónde está vibrando en tu cuerpo y préstale atención plena, como a una persona amada.

2. Continúa prestándole atención y simplemente está con ella, obsérvala, acompáñala. Es un ser vivo.

3. En ese estado de presencia te dices mentalmente:

“Está bien sentir ___________.” (nombre de la emoción)

Eso es todo. Es sutil. Requiere de tu atención.

Observa que no decimos: “Está bien sentirme ___________.” Y tampoco: “Está bien estar __________.” Tú observas la emoción, pero no eres la emoción.

También, observa que no va a funcionar decir “está bien sentir ___________”,  si tu verdadera motivación es deshacerte de la emoción. No puedes auto-engañarte, la emoción sigue allí porque no la has aceptado o la has reprimido con anterioridad. No la escuchaste en su momento e insiste en protegerte. La aceptación necesita ser pura.  

Simplemente acompañas a la emoción como acompañas a un bebé recién nacido mientras duerme, llora o ríe. Como acompañas al océano en la playa o al cielo inmenso al atardecer. Es presencia acompañando presencia.

No hay nada que hacer o pensar. Simplemente ESTÁS allí con y para él/ella.

Y, al estar allí, restableces tu conciencia de la serenidad silenciosa y amorosa detrás de la emoción. ERES eso …

¡Me encantará saber tu experiencia y comentarios!

Muchas gracias por tu atención, con mucho cariño,

Héctor Vimarsha Campero

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Posted 113 weeks ago

TÉCNICA 1 - Paso 1: RECONOCIMIENTO

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TÉCNICA 1: PASO 1 – RECONOCIMIENTO: ¿Qué estoy sintiendo?

Entre los siglos séptimo y onceavo, en el amplio y fértil valle del río Vitasta, corazón del antiguo reino Himalayo de Cachemira en la India, surgió una nueva revelación formulada por maestros que reinterpretaron las doctrinas inmemoriales de los Vedas para crear un camino directo y sencillo a la experiencia viva de la plenitud humana. Conocido después como el Shivaísmo de Cachemira, esta metodología vivencial psico-fisiológica se atrevía a exponer que la meta de la existencia humana, la dicha suprema y la liberación del sufrimiento (moksha) era compatible con el deleite de la vida cotidiana y la expresión plena de todas las potencialidades humanas (bhoga).

Esta metodología es no-dual pues considera que la manifestación entera, incluidos nosotros mismos, son la expresión de un mismo principio luminoso, dichoso y todo penetrante. Por ello no hay distinciones de virtud o pecado en sí mismas, ni la actitud de renuncia ascética de la tradición anterior, sino una abierta aceptación de todo lo humano. Es un camino de amor a la vida.

Y, es dentro de este contexto que se aventuran a decir:

“Si uno logra enfocar su atención bajo la influencia del deseo, la ira, la avaricia, la arrogancia y la envidia, uno es capaz de percatarse de la Realidad subyacente en esos estados.”

- Dhárana 78, Vijnana Bhairava, El Yoga del Deleite, el Asombro y la Sorpresa, Jaideva Singh.

Esto suena contrario a muchas filosofías y doctrinas religiosas que enfatizaban ir de la obscuridad a la luz y no meterse con los aspectos “negativos de la psique”, o sea una perspectiva dual. El verso en cuestión incluye la aceptación incondicional de estas emociones y el paso directo a la experiencia de la plenitud con sólo “prestar atención.” ¿Pero qué no se supone que para ser felices y alcanzar a Dios debemos ser buenos? ¿La ira no es mala? ¿Están diciendo que nos dejemos llevar y hagamos lo que queramos sin discernimiento y desenfreno? No, no, y no.

Este contexto de aceptación incondicional nos sirve para iniciar el paso 1 de la primera técnica vivencial basada en el proceso de “Abriendo el Corazón” (Opening the Heart). Yo lo aprendí directamente de Paul Wong, heredero de la tradición Shaolin (de donde proviene el Kung Fu y el Qigong) y creador de “El Arte de la Neutralidad.” Este método se enfoca en dejar fluir y no acumular emociones durante el día. Esto es algo que podemos hacer por nosotros mismos. Es diferente de las técnicas que utilizo durante el coaching para liberar bloqueos emocionales del pasado para lo cual he visto que necesitamos de alguien más. Este método te libera del apego y la aversión a la expresión emocional en el momento presente y te reestablece con la fuente de sosiego y vitalidad interior. A continuación el primero de tres pasos.

Bienvenido a tu cuerpo emocional.

PASO 1 – RECONOCIMIENTO - ¿Qué estoy sintiendo?

El reconocimiento (pratyabhijna) es un concepto y práctica esencial del Shivaísmo no-dual. Hablando del reconocimiento, Rajánaka Rama (siglo X, India) compara al alma encadenada con “un rey que por negligencia o indiferencia es incapaz de reconocer su verdadero poder y se convierte en víctima de las intrigas que se gestan en su contra. Esta condición continúa hasta que recupera un entendimiento correcto de sí mismo y de su autoridad y decide expulsar a los enemigos que lo rodean.” Esta es una filosofía de autosuficiencia, empoderamiento y grandeza. Nos llama a dejar de ser negligentes e indiferentes a nosotros mismos, a amarnos y respetarnos y a no traicionar nuestra autenticidad y valía.

El reconocimiento implica: conocer, darse cuenta y asumir nuestra plenitud. Es esta experiencia de plenitud la que nos permite soltar de manera ligera y natural el poder que le hemos dado a los demás y a las circunstancias para ser felices o infelices. No hay renuncia o desapego obligados, ni siquiera “hacemos” algo, la emoción o tendencia contraída simplemente “caen como una hoja seca de un árbol,” en el momento en que reconocemos la Verdad, nuestra saciedad interior. El primer paso para reconocer es conocer. Vamos de la idea a la experiencia.

Por lo general, cuando lidiamos con las emociones la primera reacción casi siempre es dual, o nos gustan o no nos gustan, las rechazamos o nos apegamos a ellas. Esta reacción está basada en una idea, un pre-juicio respecto a lo que pensamos es aceptable para los demás (autoridad, personas amadas, moral, religión, etc.).

Reconocer es tomar distancia de la reacción a favor o en contra de la emoción y observarla atentamente sin juicio y reconocerla dándole su nombre.

Cuando nos preguntan cómo nos sentimos, la mayoría decimos “bien” o “mal”. Y, como podrás apreciar, “bien” o “mal” no son emociones, son nuestro juicio dual respecto a la emoción. Si fuéramos directo a la emoción podríamos ver que estamos sintiendo paz o temor, alegría o angustia, amor o tristeza. Esas son emociones y para poder verlas necesitamos primero nombrarlas, re-conocerlas. Estudios recientes (01/20/2014, Current Biology, Instituto de Neurociencia y Psicología de la Universidad de Glaslow, Escocia) han clasificado la multitud de emociones humanas en 4 emociones básicas: felicidad, tristeza, temor e ira. Y, no es lo mismo sentir miedo que angustia o desesperación. Necesitamos darles el nombre que les corresponde. Para una lista completa de emociones ver: http://lasaludi.info/lista-de-las-emociones-humanas.html

Para resumir, el paso 1 incluye:

1. Darte cuenta de que estás sintiendo una emoción. (Si deseas un paso más avanzado enfoca tu atención en el lugar donde la sientes en tu cuerpo: en tu garganta, en el pecho, la boca del estómago, etc.)

2. Llamarla por su nombre. Simplemente re-conócela diciendote mentalmente: “Estoy sintiendo ________________.”

Observa que no estamos diciendo “Estoy enojado” o “Me siento triste.” Eso es estar identificados con la emoción. El verso del Vijnanabhairava arriba nos menciona cómo hay que simplemente “enfocar nuestra atención.” Observarla. Sólo eso. ¿Tan fácil? Si y no.

El primer paso es observar y nombrar la emoción. Al observarla necesitas prestarle atención como cuando estás atento a la presencia, encanto o necesidad de una persona amada. ¿Cómo? Con todo tu ser. Y, le haces saber que la estás viendo al llamarla por su nombre. Las distracciones en esta práctica son la impaciencia y el rechazo/juicio en contra de la emoción y de nosotros mismos. Evita enfocarte en que te diste cuenta de que estás juzgando a la emoción ¡y te juzgues de nuevo por hacerlo!

Simplemente haz lo que dice el verso: Enfoca tu atención en la emoción y nómbrala diciendo: “Estoy sintiendo _______________.” Eso es todo.

Practícalo, entra con simpatía y ternura a tu cuerpo emocional y ve sus resultados. 

OJO: Parece muy sencillo, no lo es. Parece fácil. No lo es tanto. Úsalo, te sorprenderá.

Te deseo lo mejor en esta práctica y me encantará saber tu experiencia, preguntas y comentarios.

Con mucho cariño,

Héctor Vimarsha Campero

Sesiones de coaching y liberación de bloqueos: www.alignwithyourcore.com

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Fotografía de: VisualLightBox, Valle de Cachemira, India.

Posted 114 weeks ago

EL YOGA DE LAS EMOCIONES

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INTRODUCCIÓN – Parte 1.1 – tiempo de lectura: 5 minutos.

Bienvenido(a) a esta serie sobre el Yoga de las Emociones donde exploraremos cómo reconocer, aceptar y manejar las emociones para poder relacionarnos con armonía con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Te invito a sumergirte en el manantial de las emociones para limpiar, fortalecer y disfrutar de un cuerpo emocional sano y radiante. ¿Para qué? Para ser aún más felices.

Mi interés por compartir estos temas viene de una pasión personal y profesional. Soy psicólogo de formación y varias experiencias en el mundo de la terapia, la espiritualidad y con situaciones difíciles en mi vida me llevaron a nadar a fondo en las aguas de las emociones. Así que me gustaría compartir contigo las ideas y herramientas que más me han beneficiado.

Para comenzar veamos rápidamente dos conceptos básicos:

YOGA – al usar esta palabra no me estoy refiriendo a las posturas del hatha yoga, sino a aquellas prácticas y conocimientos psico-filosóficos que nos lleven a reestablecer nuestra unión (sánscrito – yug) con la fuente de plenitud en nuestro corazón. En especifico trataremos aquellas filosofías místicas no-duales donde se honra y exalta a la persona y al mundo como aspectos de lo divino y dignos del más alto amor y respeto.

EMOCIONES – la etimología de palabra emoción quiere decir energía en movimiento (Latín ex – fuera y movere – moverse). Las emociones son pulsaciones (spanda) de la fuerza vital (prana) que tienen la función de establecer un vinculo de relación con nosotros mismos y con los demás y que a su vez proporcionan una referencia para nuestro nivel de vitalidad, bienestar y fortaleza.

En el Yoga de las Emociones sondearemos en el cuerpo emocional para ver maneras de reestablecer su salud y luminosidad. Al igual que necesitamos una mente y un cuerpo físico sanos es esencial cultivar un cuerpo emocional fuerte, vigoroso y saludable tanto para la vida cotidiana como para el desarrollo personal.

Las emociones la verdad no han tenido muy buena reputación en el mundo del yoga ‘clásico’, y mucho menos en la filosofía occidental donde son tachadas de “irracionales.” En la filosofía yógica tenemos escuelas de pensamiento que consideran a las emociones y a la mente como una misma cosa y, ya que una de las definiciones del yoga es “aquietar la agitación de la mente”, las emociones acaban siendo el ente más agitador y por lo tanto ‘anti-yógicas’. Hay que distanciarse de la emoción, controlarla, eliminarla, desapegarse o ignorarla pues “es parte de Maya y que se vaya.” No son La Verdad, no son el Ser. Hay una dualidad, ascetismo y renuncia inherentes en esta perspectiva. (Imagen de yogui esquelético y desaliñado)

Por otra parte están los exponentes del yoga New Age que avocan la total indulgencia en los sentidos y las emociones con la premisa de que al entregarte a ellas llegas a lo divino y por lo tanto gózalo todo y déjate llevar. (Imagen de retiro 'espiritual’ con poca o ninguna ropa, muchos encuentros exploratorios y entrega a los sentidos) Éntrale a la catarsis, a beber y comer y tener sexo hasta que revientes, a dejarte llevar por tus emociones como trompo chillador y dime cómo acabas en tres meses, por no decir tres semanas. Ve como acaba tu vida personal, tus relaciones, tu familia y tu trabajo. Hay un dejarse llevar por las emociones y una falta de solidez inherentes en esta perspectiva. Ambas posturas son extremos y están muy alejadas de la función revitalizante, fortalecedora y nutridora del cuerpo emocional.

Vayamos un poco más a fondo, ¿Qué buscamos en esta vida? ¿Para qué jugamos, buscamos pareja, nos casamos, tenemos hijos? ¿Para qué nos dedicamos a un hobby, arte o profesión? ¿Para qué queremos viajar o ser ricos o bonitos o famosos? ¿Para qué practicamos yoga o terapia o espiritualidad, para qué buscamos a Dios? ¿Para qué? Si le preguntas a cualquiera, filósofo o no, te dirá que hacemos todo eso para ser felices, para ser amados, para encontrar la paz. Y, la felicidad, el amor y la paz ¿son principalmente pensamientos o emociones? ¿Entonces?

¿Que sería de la música sin emoción, del amor sin corazón, de la belleza sin la rasa, el sabor del asombro, la expansión y el arrebato? ¿Quién quiere vivir así? Vivir sin amor, sin deleite o alegría, sin emoción, es estar muerto en vida.
Las metas de la vida, Dios, la Verdad el Ser, la plenitud, tienen inherentes un componente emocional, se experimentan como estados exaltados que se vivencian en el corazón humano.

“¡Aaah! es que hay emociones positivas y negativas y el punto está en pasar de unas a otras.” ¿Será? “Y … y … sin obscuridad no hay luz y por eso están las negativas y vivimos en un mundo dual, etc.” En mi experiencia no hay nada tan nocivo como rechazar unas emociones y aceptar otras, simplemente cambiamos de apegos y aversiones externas por internas. Y luego culpamos y criticamos a las personas que tienen las “negativas”. Para mi esta idea es otro pico en el mazo de la depreciación personal y la falta de aceptación de sí mismo. ¿Porqué no mejor sumergirse en las aguas de la aceptación incondicional y salir renovados, refrescados y limpios?

Escuché una vez una hermosa cita de un gran Maestro espiritual que decía: “las emociones son diferentes colores de la vida.” El problema está en que pensamos que unos colores son aceptables y otros no. Es como decir: “Del arco iris a mí no me gusta el rojo … quítale el amarillo … ¡que horror ese azul turquesa!” Es decir, no sólo tenemos pensamientos y sentimientos positivos y negativos. ¡Tenemos pensamientos y sentimientos sobre nuestros pensamientos y sentimientos! No los dejamos moverse, los reprimimos, ocultamos, suprimimos y juzgamos. Irrumpimos su función que es moverse, revelar su don y fluir. En lugar de eso los acumulamos y suprimimos detrás de tabiques, presas y cajas fuertes de falta de amor a nosotros mismos. El problema no es la emoción sino el odio, el temor, el apego y la aversión al cuerpo emocional, nuestra ignorancia de su tremendo poder y belleza.

Esta idea de la aceptación incondicional y abierta de las emociones, de observarlas sin juicio, incluso de compenetrarnos en ellas para reconocer su fuente, la encontramos en las filosofías no-duales de la India (Vedanta Advaita y el Tantra Shivaíta) donde se habla de las emociones como pulsaciones de lo Divino. De hecho, la naturaleza misma de la Realidad Última es descrita como dicha duradera (ananda), amor puro (bhakti) y paz profunda (shantih). Dios es existencia, conciencia y dicha. Es una filosofía de expansión, autonomía, espontaneidad, empoderamiento y amor a la vida. De nuevo, no se trata de ser indulgentes con las emociones, sino de reconocer su fuente sin juicio para que no se queden presas, para no añadir al desamor propio y de los demás, para que no explotemos o implosionemos, para reconocer nuestra plenitud. Este es el verdadero ‘dominio’ de las emociones que no es controlar para eliminar y suprimir sino reconocer su fuente, asumir tu poder y dejar que asuman su papel original.

Ahora bien, ¿Cómo le hacemos para hacer eso? ¿Cómo podemos dejar fluir a las emociones sin que las reprimamos y sin que nos arrastren de forma negativa?

Vamos a ver una primera técnica en el siguiente post y me encantará escuchar sus observaciones y preguntas.

En palabras del místico y filósofo Kshemaraja (s. X, Cachemira, India):

“Todos los estados emotivos,
incluso los más negativos,
pueden servir como una oportunidad
para que la persona abrace la Plenitud Suprema,
libre del velo encubridor de los pensamientos.”

- Comentario al Verso 22 del Spandakarika Tantra, The Stanzas on Vibration, Mark S.G. Dyczkowski.

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Fotografía de: Jill Heinerth del cortometraje Courage.

Posted 114 weeks ago